El “ciclo de pruebas dentro de un laboratorio”

Los laboratorios clínicos son una parte medular en muchas, sino que en todos los diagnósticos médicos.

La función de los laboratoristas es una “especialidad médica” en la que casi todos los médicos en ejercicio dependen todos los días, para la cual la capacitación en muchas facultades de medicina se limita a no más que unas pocas charlas dispersas en todo el plan de estudios como “medicina de laboratorio”.

La comprensión de los principios para seleccionar y ordenar las pruebas de laboratorio más racionales en un paciente específico se intensifica en la actualidad en cuanto a la atención administrada, necesidad médica y medicina orientada a resultados.

Los días de un “enfoque de percepción” para ordenar pruebas de laboratorio han sido, necesariamente, reemplazados por un enfoque “dirigido” basado en una comprensión del rendimiento diagnóstico de la prueba y las principales razones “legítimas” para ordenar una prueba de laboratorio.

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Tal comprensión es crítica para las buenas prácticas de laboratorio y los resultados del paciente.

Y como en todo proceso dentro de un gran engranaje como es la detención, atención y diagnóstico de una enfermedad, todo esto lleva un ciclo de pruebas de laboratorio y su importancia en la toma de decisiones diagnósticas.

El “ciclo de prueba de laboratorio” consiste en todos los pasos entre el momento en que un clínico piensa y ordena una prueba de laboratorio y el momento en que se obtiene la muestra apropiada para el paciente.

Por ejemplo: una muestra de sangre tomada de una vena antecubital y los resultados de la prueba se devuelven al médico a menudo llamado el tiempo de respuesta “vena al cerebro” de los resultados de la prueba.

En sí este es un ciclo que consta de 3 fases: preanalítica, analítica y posanalítica.

Y como en toda prueba, esta sujeta a errores. Las causas comunes de errores preanalíticos incluyen una variedad de factores, algunos de los cuales pueden ser:

  • Biológico: años, sexo, raza (negros vs. caucásicos)
  • Comportamiento: dieta, obesidad, si fuma, consumo de alcohol, ingesta de cafeína, ejercicio, estrés
  • Clínicas: enfermedades (hipotiroidismo, diabetes mellitus insulinodependiente, síndrome nefrótico / insuficiencia renal crónica, obstrucción del tracto biliar, infarto agudo del miocardio), terapia de drogas, el embarazo, recogida y manejo de muestras, muestra obtenida del paciente equivocado, mezcla de muestras, no ayuno vs ayuno, anticoagulante, uso de un torniquete, almacenamiento de muestras

Los errores analíticos son de 2 tipos: aleatorios o sistemáticos y los errores sistemáticos se pueden subdividir aún más en errores constantes o proporcionales.

Información: YouTube, Olab y Salud.gob 

Los errores aleatorios pueden ser causados por variaciones de temporización, temperatura o pipeteado que ocurren aleatoriamente durante el proceso de medición y son independientes del operador que realiza la medición.

El error sistemático es causado frecuentemente por un cambio dependiente del tiempo en la calibración del instrumento que causa que la curva de calibración cambie su posición y altere la exactitud y/o precisión (reproducibilidad) de los resultados cuantitativos obtenidos usando esta curva.

Los errores posanalíticos incluyen errores tales como errores de transcripción, por ejemplo, un resultado preciso y confiable informado sobre el paciente incorrecto, el uso del valor incorrecto y/o con las unidades incorrectas (por ejemplo Mg/L en lugar de mg/día).

Como vemos, el trabajo de un laboratorista y en sí de un laboratorio, tiene una repercusión importante dentro del proceso de diagnóstico, de ahí la importancia de contar con laboratorios clínicos confiables tanto para un médico como, por supuesto, para y el paciente.